Durante la Edad Media, era corriente que hombres y mujeres llevaran algún tipo de bolsa o bolso, oculto o a plena vista. Resultaban muy prácticos ya que la ropa en general no tenía bolsillos.
A algunas de las bolsas pequeñas que llevaban los nombles se les llama limosneras, ya que se usarían para llevar dinero que dar a los pobres.
Las primeras representaciones pictóricas de bolsas parecen ser de peregrinos, aunque a partir del siglo XIII es corriente verlas en otros contextos.