
Banquetes formales aparte, no es difícil conseguir una comida razonablemente medieval para mejorar el ambiente y el disfrute de todos.
No es difícil conseguir una variedad de alimentos para cualquier comida, incluso sin tocar la cocina: queso, embutidos, fruta, pan,...
El pan era la base de la alimentación. Se estima que el consumo medio era de unos 750gr. diarios por persona adulta [1]. Según la zona y la necesidad, se hacían panes con diversos cereales: avena, cebada, centeno, mijo, panizo,... El más apreciado sería sin embargo el de trigo. El blanco sería más pijo; el integral más propio de pobres y rústicos.
Si hacemos caso a las ilustraciones de época parece que predominaban los panes redondos, de tamaño mediano en adelante. Los precios citados para Granada hacia el 1500 sugieren pesos de entre 300 y 700 gr [1].
Los quesos se hacían de leche de cabra, de oveja y de vaca. Se comían como requesón, queso fresco y queso curado. No he encontrado información sobre su aspecto y métodos utilizados pero parece razonable asumir que se parecieran a los quesos tradicionales que aún se hacen en muchos lugares.
Los embutidos no tendrían pimentón por lo que son más apropiados los embutidos que no lo lleven, o lo lleven discretamente. Excelentes elecciones son el jamón curado, la cecina y la morcilla.
Las variedades han cambiado (unas mucho y otras poco) pero las básicas son: melones, granadas, duraznos, dátiles, peras, membrillos, higos, ciruelas, melocotones, albaricoques, fresas, cerezas, naranjas, uvas...
También se consumían los frutos secos: almendras, nueces, bellotas, castañas... Y uvas y ciruelas pasas, higos secos, etc.
Si se quiere ser cuidadoso también se deberían intentar conseguir las frutas en su estación: como uvas en otoño y no en primavera. También hay que decir que algunas frutas han variado bastante: las manzanas posiblemente no serían muy "Red Delicious" precisamente y las fresas serías fresas parecidas a las de bosque, y no fresones.
Más información en: http://www.florilegium.org/files/FOOD-FRUITS/Period-Fruit-art.html
El rey indiscutible para los meridionales era el vino al que se le consideraba como una bebida sana, tanto sólo como mezclado con agua. A finales de la Edad Media se estima que el consumo medio alcanzó poco menos de un litro por persona y día. También son apropiadas las sidras, hidromieles y similares.
La cerveza era poco apreciada en el sur de Europa, aunque consumida en cantidades más al norte. Hasta el siglo XVI no se le echaba lúpulo, que le da a la actual cerveza un cierto amargor. Por supuesto tampoco tendría anhídrido carbónico. Algunas cervezas eran también aromatizadas [2].
Muy ricos son el hipocrás, la clarea de vino y la clarea de agua, que se beben fríos y normalmente con los postres. Hay una receta de hipocrás en: http://www.historiaviva.org/recetas/ipocras.shtml
La clarea de agua es algo así como un refresco para abstemios, aunque más rica está la de vino, la verdad (me lo dijo un cuasi-abstemio). Se parece al hipocrás.
Una alternativa sin alcohol son los jarabes de frutas, como un almíbar espeso de zumo de limón, que se rebajan con agua.
Los aguardientes existían pero todo parece indicar que se usaban más para efectos especiales (como hacer arder el pico de un pavo real servido con todo su plumaje) y como medicina.
Un truco intermedio para los que quieran algo más elaborado pero no tengan tiempo de hacerlo es comprar comida preparada. Buenas opciones son los pollos asados (sin patatas), las ensaladas que se venden ya cortadas, pescados ahumados, etc.
Disponiendo de un horno asar cualquier pieza (razonable) de carne es fácil. La forma más sencilla es coger una bandeja o recipiente para horno, echar un chorrito de aceite o algo de manteca, poner la carne y cubrirla con papel de aluminio o similar. Cocer a unos 180º hasta que esté hecho. ¿Cuándo está hecho? Cuando pinchando la carne en varios sitios sale líquido limpio en vez de sangre.
Algunas formas de hacerla más especial de manera auténtica son:
Se harían en una masas simple, como la del pan básico. El relleno más común parece ser la carne con especias, echándole al final de la cocción huevo batido y algo de vinagre suave o similar (para ello se deja un agujero en la tapa).
Muchas recetas, tanto de carne como de verduras, se hacen como sofritos. Ingredientes comunes son las hierbas (perejil, hierbabuena, cilantro, orégano,...) o las especias (canela, jengibre, pimienta, clavo,...).
La lista de alimentos que han cambiado desde la Edad Media hasta nuestros días es sorprendentemente larga. Los alimentos más obviamente modernos son los de origen americano: la patata, tomates, pimientos, pimentón, calabaza anaranjada, cacao. Aunque algunos llegaron a Europa poco después de 1492 no se hicieron populares hasta bastante después, por lo que es mejor evitarlos.