
Obviamente lo cosido a mano es más auténtico, pero por razones de tiempo muchos prefieren coser su ropa a maquina. Una opción intermedia es coser a maquina las costuras principales pero terminar a mano los detalles: cuello, muñecas, dobladillo de la falda.
Coserlo todo a mano es desde luego otra opción. Se tarda más pero puede hacerse mientras se ve una película o se viaja en tren. Si las puntadas son pequeñas (de unos milímetros) y regulares queda muy fuerte y el resultado es impecablemente medieval.
Cada persona suele desarrollar su método preferido para coser. Uno que da buen resultado para las túnicas es:
Para que la ropa sea duradera es conveniente que las costuras sean fuertes, sobretodo en puntos críticos como el cuello, las axilas y el final de la falda. Lo normal es hacer los puntos más pequeños en estas zonas y volver a coser (hacia 'atrás') el último par de centímetros de la costura.
Los nesgas son esos triángulos que se añaden a la falda de una túnica, camisa, sayo, etc. para que sea más amplia y se pueda caminar bien. Una palabra de época que hemos visto para las nesgas es la de "girones". Algunos afectuosamente también los llaman 'quesitos'. Las nesgas de los lados son fáciles de insertar pero las centrales requieren un poco de cuidado, pues:
El vértice superior es la parte más delicada. Si se hace a maquina es mejor ir muy, muy despacio (casi puntada a puntada), quizás hasta dejando la aguja dentro para darle la vuelta con cuidado al pasar de un lado a otro.
Un despiste muy común es coser alguna parte al revés. Por ejemplo la costura de la manga queda hacia un lado y la del hombro hacia otra. Se descose la costura pecadora y se vuelve a hacer. No es algo agradable, así que es bueno fijarse antes de empezar a coser.
El error de hacer una túnica demasiado corta se arregla fácilmente. Siempre se puede añadir una tira de tela, del mismo color o que contraste a la parte inferior. Usa la circunferencia de la falda y la altura que hay que añadir para calcular la tela que hará falta.
Se arregla añadiendo más girones a los costados, las mangas o donde haga falta. Ésta es una práctica muy medieval. Los girones pueden ser de forma regular como los de la túnica de Ximenez de Rada o totalmente irregulares.